Sociedad

Infraestructura y demanda: la fórmula para el desarrollo

En el desarrollo industrial no hay fórmulas mágicas, la experiencia lo demuestra una y otra vez: el éxito no depende de un solo factor. Vesta realiza una planeación seria para que la infraestructura esté lista para operar y se encuentre con la demanda de empresas interesadas en ocupar esos espacios

Contar con energía, agua, conectividad,certidumbre operativa y edificios de calidad insuperable es indispensable. El desarrollo industrial pasa, casi siempre, en ese punto donde infraestructura de clase mundial y demanda se encuentran.

Los números ayudan a poner esta realidad en contexto. Las cifras oficiales de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP) confirman que, al cierre de 2025, México contaba con 477 parques industriales en operación y 103 parques adicionales en construcción, con capacidad para albergar a más de mil empresas de manufactura avanzada y logística. Esta expansión acelerada no solo incrementa la oferta de espacio industrial, sino que eleva de forma directa la demanda sobre la infraestructura que sostiene estos desarrollos, particularmente en energía, agua, transporte y servicios.

Desde la perspectiva económica, el impacto de esta expansión también es claro. Según Forbes, los parques industriales afiliados a AMPIP albergan a más de 4,000 empresas y generan alrededor de 3.7 millones de empleos, lo que los convierte en un componente estructural de la inversión productiva del país. A medida que se incorporan nuevos parques, la presión sobre la infraestructura básica se intensifica, y el reto deja de ser únicamente inmobiliario para convertirse en uno de competitividad regional y nacional.

Mientras tanto, la inversión continúa avanzando. De acuerdo con la propia AMPIP, los 103 parques industriales en desarrollo representan inversiones superiores a los 6,000 millones de dólares, con un horizonte de maduración hacia el final de la década. El verdadero desafío para estos proyectos no está solo en concluir la obra, sino en asegurar que cuenten con las condiciones necesarias para que las empresas efectivamente se instalen, operen y permanezcan en el tiempo.

El contraste entre regiones lo deja claro. En el Bajío, por ejemplo, el inventario industrial superó los 14.4 millones de metros cuadrados en el primer trimestre de 2025, con una vacancia cercana al 3.5 %. Ahí, la combinación de infraestructura, talento y un ecosistema industrial ya probado ha permitido que los espacios se ocupen con mayor constancia.

En Vesta, esta lectura del mercado forma parte del trabajo diario. Con más de 230 propiedades industriales en operación en 16 estados del país y alrededor de 43 millones de pies cuadrados de superficie bruta arrendable, se ve de primera mano cómo se comporta la demanda en cada región.

Por eso, desarrollar parques industriales no es solo construir más naves. Es entender dónde hay interés real por rentar, qué tipo de empresas lo están generando y qué necesitan para operar con confianza. Cuando la infraestructura adecuada se encuentra con una demanda clara, el desarrollo fluye. En Vesta, la estrategia es estar preparados para atender la demanda, de manera que los proyectos se convierten en plataformas industriales sólidas, capaces de generar valor en el largo plazo.

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